Prohibido “el blanco” para las invitadas a una boda

Blanco para la novia y chaqueta para el novio, dos conceptos claves que debemos entender hoy. Seguro que leyendo el titular, te haces una idea de qué va el sermón.

Sí, decimos bien, sermón, incluso discurso con tintes de rapapolvo. Señoras y señores, nada de blanco para los invitados ni quitarse la chaqueta hasta que el novio abra la veda.

En este último sentido, es importante recalcar que llevar chaqué es preferible si la boda es de día, eres padrino, o lo han pedido los novios de forma expresa, siendo un honor el cierto protagonismo que los novios te confieren en su enlace. Recuerda, pareja que contrae matrimonio sólo hay una en una boda. Hablamos de protocolo, muy básico, pero protocolo.

Así que, te contamos ¿por qué no deben ir de blanco los/las invitados/invitadas a una boda?

Las invitadas a una boda deben evitar el blanco a toda costa

El protocolo en una boda respecto al vestuario de l@s invitad@s

El mundo de las bodas y su idiosincrasia es casi infinito, y a nivel de vestimenta más. Existe un sinfín de condiciones, gustos, protocolos, prohibiciones y maneras, pero hoy queremos nombrar dos, una para hombres y otra para mujeres. Lo básico, algo en lo que bajo ningún concepto debemos fallar.

Y haciendo un paréntesis, no podemos olvidar algo por encima de cualquier norma dictada. Un lema, un mandamiento genérico no escrito y que engloba al resto. Partimos de la base de que “jamás debemos llamar la atención o acaparar miradas” de manera intencionada con, por ejemplo, escotes pronunciados, prendas llamativas para ellos, tocados imposibles…

Edith, Antonio y sus familiares y amigos disfrutando de una ranchera

Ellos, aunque menos dados a cometer errores de bulto gracias a que tienen “menor protagonismo” o están más limitados en los estilismos, también pueden cometer fallos de consideración. Podemos hablar de estilo, color de traje, chaqué o incluso del 0,5-1 cm que debe sobresalir el puño de la camisa sobre la manga de la chaqueta. Pero hoy queremos dar una pincelada. No nos quitaremos la chaqueta hasta que el novio lo haga.

Parece simple ¿verdad?, pues rara vez podemos ver un pleno masculino en una boda. Es cierto que las costumbres cambian, o se suavizan, también lo es que son errores menos llamativos, pero interesantes de conocer para dar ese punto de estilo y elegancia con el que poder demostrar nuestro “saber estar”.

Protocolo: Tradicionalmente el blanco se reserva a la novia, mientras que los hombres, al menos, deben seguir al novio a la hora de quitarse o mantener puesta la chaqueta.

Protocolo sobre el vestuario que deben llevar los y las invitadas a una boda

Pero vamos al turrón, o al arroz, que hablamos de bodas. Al final, una mayor cuota de protagonismo es necesariamente para las féminas, es el día de la novia… y contra el blanco, amigas invitadas, no se debe luchar. Como decíamos, los tiempos avanzan y evolucionan, y la moda con ellos. Pero desde De boda con Ángela, queremos apostar por la moda y lo trending sin olvidarnos del buen gusto. Moda y elegancia, un binomio siempre presente que debe recordarnos dónde estamos.

Y para aquellas que quieran acogerse a un clavo ardiendo, dos cositas:

  1. Da igual si la novia dice por activa y por pasiva que “a ella no le importa”. Por encima de todo no nos cansaremos de decir que está en nuestras manos el ojo clínico para acertar con el modelito. ¡No te la juegues!
  2. No importa quién sea la famosa de turno que desafíe la norma. No somos Pippa Middleton en la boda del Príncipe Guillermo y Kate. Y si nos vemos apurados, tiramos de sabiduría de madre: “si tu amiga se tira por un puente, ¿tú también te tiras?”

Elige el vestuario perfecto para asistir como invitado/invitada a una boda

¡Amigas! Sí, claro que se acepta algo de blanco. Podéis apostar por un traje bicolor, la combinación negro-blanco suele ser sinónimo de acierto, pero recordad que el blanco hace de complemento, no de color principal.

Debemos entender que no hablamos de supersticiones o modas pasajeras. Si mañana se pone de moda tirar garbanzos en lugar de arroz, vale. No lo vemos una opción viable, principalmente por lo que simboliza y por la integridad de los novios, pero vale. Pero no olvidemos, que por encima de todo prevalece un detalle, los muñequitos que van encima de la tarta no representan a la tía del pueblo, a la prima o a la amiga guapa, sino a los NOVIOS. Cuidemos los detalles al extremo. Es el día de los novios y, nos parezcan costumbres desfasadas o no, no nos cuesta nada curarnos en salud y no jugar con fuego; “el blanco no es color para los invitados a una boda”.

¡No dejéis de disfrutar un solo segundo de vuestra vidas!

Ángela Caparroz
Wedding & Event Planner
De Boda con Ángela

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